La espera es lo peor del mundo, al menos para mí, si te pasa lo mismo y vas al consultorio del doctor y empiezas a actuar como un primate porque esperaste 5 minutos y no has pasado, entonces sabes de qué hablo. Esperar es duro, y peor aún, esperar una respuesta. Cuando un chavo le pide a su enamorada que sean novios y ella le sale con que “lo va a pensar” el pobre cuate va a vivir días o semanas bien canijas. Ahora imagina que lo que pediste fue una hipoteca para tu casa nueva y no te han contestado. ¿Sientes los nervios?
La ansiedad en estos casos es bastante, y muchas veces la respuesta no llega a tiempo, te dicen que en una semana o dos, pero puede pasar un mes sin que te contesten, esto no es de mala fe – al menos no siempre – sino lo causa el tipo de proceso que sigue el banco. Una mesa de crédito tiene que aprobar el préstamo hipotecario para que pasen al siguiente punto para darte tu dinero ya puedas estrenar casa. Ahora bien, esto puede tomar tiempo, y el comité o mesa de crédito ve muchos casos, no solo el tuyo. ¿Cómo sabes en punto van? Tu primera opción es volver loco al pobre ejecutivo de hipotecas, la otra es…










