Ahorrar para el mañana nunca es fácil, sobre todo porque no sabes cuándo va a llegar el “mañana” y qué sorpresas te va a traer, nadie sabe. Si yo supiera estuviera leyendo la fortuna y no te estaría escribiendo estas líneas. Es allí donde entran las tantas opciones para el ahorro, estas son especialmente importantes cuando trabajas en una empresa y devengas un salario mensual por tus arduos esfuerzos día tras día. Las empresas suelen organizar, ya sea en sus estatutos, o libremente sus empleados, fondos o ahorros para que cuando ya tengas cabecita de algodón te puedas defender del mundo cruel.
Una de estas herramientas es la famosa “caja de ahorro”, un fondo voluntario que es organizado por los mismos empleados, y de manera completamente libre. Quien quiera se mete y quien quiera se sale sin obligaciones ni contratos de ningún tipo. El problema se hace cuándo la empresa no tiene cinco ni diez empleados, sino cinco o diez mil. Entonces quien haya organizado la caja de ahorro va a sufrir cobrando a cada empleado la parte que le corresponde dar. Es aquí donde Invex puede dar una manita bastante profesional.










